DPA
El canciller alemán, Friedrich Merz, exigió hoy mano dura contra los responsables de los violentos disturbios ocurridos el fin de semana en varias ciudades alemanas.
"La violencia no tiene cabida en nuestras calles, y mi gobierno no la tolerará", escribió el presidente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) en extractos de su discurso ante la conferencia de presidentes de distrito de su partido, a los que tuvo acceso la agencia dpa.
"Quien ataca a la policía y a los servicios de emergencia, y saquea comercios, atenta contra nuestra libertad, se burla de la sociedad y de los legítimos intereses de los jóvenes", subrayó el canciller. "Los infractores sufrirán todo el peso de la ley", añadió.
"La juventud está comprometida políticamente"
Merz agradeció expresamente a la policía, que, según él, actuó de forma ejemplar. También destacó que la mayoría de los jóvenes se manifestaron pacíficamente. El mensaje positivo del fin de semana fue para él que "la juventud está comprometida políticamente y se preocupa por su futuro".
Esto coincide con su propio mensaje, que ha defendido durante meses: "Queremos brindarles a los jóvenes un buen futuro; queremos entregarles un país bien administrado". La generación más joven no debe cargar con el peso de una sociedad que envejece, agregó.
"Por eso estamos implementando una reforma de las pensiones para los jóvenes, estamos cuidando nuestra seguridad y estamos preparando nuestra economía para el futuro digital", explicó.
Merz reconoce las deficiencias en vivienda y educación
Todo esto forma parte de un nuevo contrato generacional que se está negociando actualmente para todos los ámbitos de la vida, argumentó. Merz admitió, sin embargo, que existen deficiencias, particularmente en vivienda, y que se necesitan medidas presupuestarias para que los estados puedan invertir más en educación.
"Todos estos temas son prioritarios en nuestra agenda", subrayó. La ministra de Educación, la también democristiana Karin Prien, continuará y profundizará el diálogo con la generación más joven, agregó.
Durante el fin de semana, decenas de miles de jóvenes se manifestaron, en su mayoría pacíficamente. Sin embargo, se produjeron algunos enfrentamientos violentos. En Fráncfort, se lanzaron piedras y cócteles molotov, los manifestantes destrozaron escaparates y se produjeron saqueos. Más de 100 policías resultaron heridos.
En Colonia, Hamburgo y Berlín, tras manifestaciones mayoritariamente pacíficas protagonizadas por miles de jóvenes, también se registraron disturbios y enfrentamientos con la policía, aunque no tan violentos como en la capital financiera de Alemania.
Achacan violencia en las protestas a problemas de integración
La ministra alemana de Educación y Juventud, Karin Prien, llamó a examinar las causas de los problemas de integración tras los disturbios registrados el fin de semana, al término de las protestas juveniles.
Tras las "manifestaciones en su mayor parte pacíficas", se produjeron episodios de violencia protagonizados por grupos de izquierda radical, "pero también por otros que probablemente proceden de entornos migratorios", afirmó hoy la política conservadora en declaraciones a la emisora Deutschlandfunk.
"No se trata de fomentar resentimientos, lo que también sería políticamente equivocado", aclaró.
El objetivo, explicó, es observar la realidad y comprender por qué algunas personas recurren a la violencia. Si los responsables proceden de entornos migratorios, "eso debe preocuparnos y debemos examinar también las causas", señaló la ministra.
"¿Por qué algunas personas no se sienten parte de nuestra sociedad?"
La ministra planteó la necesidad de analizar por qué la integración funciona peor en determinados grupos que en otros. "No se trata de la cuestión de la nacionalidad, sino de por qué algunas personas no han encontrado su lugar en nuestra sociedad y qué debemos hacer para que esto mejore en el futuro", sostuvo.
Previamente, el ministro del Interior, el también conservador Alexander Dobrindt, dijo que las manifestaciones pacíficas fueron desvirtuadas al caer la tarde por la intervención de grupos violentos de izquierda y "alborotadores migrantes".
Por su parte, el ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, se distanció de esa caracterización y cuestionó qué se entiende por grupos migrantes. "¿Se trata de personas que viven en Alemania desde hace tres generaciones y tienen la nacionalidad alemana? ¿Dónde dejamos de hacer esas distinciones? Creo que eso nos lleva en la dirección equivocada", sostuvo.
Prien consideró que el debate se está desviando parcialmente de la cuestión central. Subrayó que es importante escuchar a los jóvenes que no recurren a la violencia. A diferencia de Francia, sostuvo, la ira no es aquí el motivo predominante de las protestas.
Se trata, dijo, de una generación que observa con relativo pragmatismo la realidad y su propio futuro. "Y hay cosas por las que los jóvenes de hoy tienen motivos para preocuparse", destacó.

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